Hacer ejercicio periódicamente tiene beneficios como reducir el riesgo de enfermedades, mejorar la función cerebral, regular el ciclo del sueño, fortalecer huesos y músculos, entre otros.
La inyección de cortisona sin supervisión médica y en cantidades inadecuadas, puede provocar efectos secundarios como daños en los huesos, nervios, cartílagos y articulaciones.