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Pensar en el futuro es algo normal, pero si sientes preocupación excesiva por él y viene acompañada de pensamientos negativos, catastróficos, miedo y/o angustia, puede estar relacionado con ansiedad.
Pensar en el futuro es algo que, prácticamente, no podemos evitar; lo hacemos todo el tiempo.
Como humanos, tenemos esa capacidad y nos ha ayudado a evolucionar.
Sin embargo, pensar en el futuro puede ser doloroso en ocasiones, sobre todo si tenemos una preocupación excesiva por lo que va a pasar.
Te invitamos a seguir leyendo y reflexionar sobre tu relación con el futuro.
Quizás cambie tu punto de vista: aspectos positivos de pensar en el futuro.
¿Es real el futuro? Esta es una pregunta muy difícil de responder.
Pero si pensamos en lo que pasa en nuestra mente, el futuro es muy real, lo vemos en full HD, con colores y hasta sonido.
Estas imágenes de lo que va a pasar, nos pueden ayudar de muchas maneras.

Por ejemplo, nos puede ayudar a armar nuestros planes, tomar decisiones sobre lo que queremos y no queremos.
También, para pensar en cómo adaptarnos a los posibles cambios.
Por otro lado, en un plano más profundo, darle sentido a nuestra vida.
Pensar en el futuro puede ser un motor que nos impulse a crear, en la medida de lo posible, los escenarios que imaginamos.
Pero, ¿qué pasa cuando sentimos preocupación excesiva por el futuro?

En ciertas ocasiones, puede ser normal que sintamos preocupación excesiva por el futuro.
Por ejemplo, cuando tenemos que hacer algo importante y queremos que nos vaya bien.
Como vimos, esto puede impulsarnos a planear, decidir y estar preparados para enfrentar la situación.
Sin embargo, si sentimos preocupación excesiva por el futuro y esta viene acompañada de miedo, angustia y procrastinación, entre otras, puede ser una señal de algo más.
La ansiedad puede tener que ver con la preocupación excesiva por el futuro.
La ansiedad es una reacción natural que todos podemos sentir.
Pero lo que hagamos con ella depende mucho de las herramientas que poseemos para manejarla.

La ansiedad puede hacernos sentir preocupación excesiva por el futuro si lo que pensamos es negativo.
En otras palabras, la ansiedad puede hacernos pensar en todo lo malo que puede ocurrir en ese futuro que imaginamos.
Por lo tanto, podemos exagerar los posibles problemas que puedan ocurrir o imaginar escenarios catastróficos que son poco probables.

Esto puede ocasionarnos un montón de cosas.
Por ejemplo, podemos sentirnos físicamente tensos, acelerados, con taquicardia, con molestias estomacales, mareados y con dolor de cabeza, entre otros.
También puede alterar nuestras emociones y comportamientos; sentirnos irritables, con mal humor, presentar insomnio y problemas para concentrarnos, por ejemplo.
Además, puede provocar que evitemos a toda costa las situaciones del futuro que nos provoca esta preocupación excesiva.
Si te pasa muy seguido, es bueno buscar ayuda.

La preocupación excesiva por el futuro puede estar relacionada, por ejemplo, con trastornos de ansiedad, depresión y TOC, entre otros.
Por lo tanto, si la preocupación excesiva por el futuro se ha hecho una constante y está afectando tu vida cotidiana y tus relaciones, lo más importante es buscar ayuda profesional.
Los profesionales especialistas en salud mental pueden ayudarte a recibir un diagnóstico y un tratamiento adecuado.

Contenido con fines informativos; no reemplaza la consulta con un médico ni un profesional especialista en salud mental.
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Sintocalmy es un medicamento de origen natural que está hecho a base de passiflora incarnata y actúa en el sistema nervioso central para ayudar a tratar la ansiedad y el insomnio.

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Los menores de 12 años no deben usarlo. No usar si eres alérgico a alguno de sus componentes. Tampoco debe usarse acompañado de bebidas alcohólicas. No lo combines con otras drogas y/o medicamentos con efecto sedante. Durante el embarazo o la lactancia, no debe usarse sin orientación médica.

