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Saber qué es la ansiedad, conocer cómo disminuir sus síntomas físicos, y brindar compañía y apoyo, son algunas formas de ayudar a una persona con ansiedad.
Ayudar a una persona con ansiedad puede ser algo sumamente difícil.
Es que a pesar de nuestras buenas intenciones, no siempre contamos con las herramientas adecuadas.
Sin embargo, hay formas en que, sin ser psicólogos, podemos ayudar a una persona con ansiedad.
Saber qué es la ansiedad: una de las formas para ayudar a una persona.

En primer lugar, saber lo básico sobre la ansiedad es una de las formas que nos permitirá ayudar de mejor manera.
En resumen, la ansiedad es una reacción normal que tenemos frente a lo que percibimos como peligro o amenaza.
Asimismo, es un estado que todos podemos experimentar algunas veces.
Pero como todos somos distintos, podemos manejar la ansiedad de diferentes formas.

Algunas personas pueden sentirse sobrepasadas por el miedo que les provoca la situación y, en consecuencia, se les dificulta mucho actuar.
Las personas pueden entrar en una especie de loop en que, además del miedo, tienen pensamientos intrusivos, repetitivos y catastróficos que no hacen más que empeorar su estado.
Por otro lado, motivados por la ansiedad, algunas personas buscan resolver las situaciones cuanto antes para volver a su estado normal.
Para aplicar las mejores formas de ayudar a una persona con ansiedad, es fundamental ver cómo reacciona cada persona y fijarse si es un estado temporal o algo que perdura en el tiempo.
¿Ansiedad constante o muy seguido? La ayuda profesional es fundamental.
Pero no se trata de mandar al psicólogo; esto puede ser malinterpretado por las personas y anular nuestro intento de ayuda.

Una de las formas de ayudar a una persona con ansiedad es ofrecer posibilidades, no imponer.
Por ejemplo, podrías preguntar a la persona con ansiedad si le gustaría recibir o ha pensado en buscar ayuda profesional.
En ese sentido, ofrecer tu ayuda y acompañamiento en la búsqueda de un profesional es otra de las formas de ayudar a una persona con ansiedad.
Cuando la ansiedad es constante o seguida, podría ser que la persona sufra de un trastorno.
Los trastornos de ansiedad pueden ser de distintos tipos; un profesional puede diagnosticarlos y, por lo tanto, ayudar a que brindar apoyo sea más fácil.
Formas simples de ayudar a una persona con ansiedad pasajera.
La ansiedad puede desencadenar una serie de reacciones físicas, como tensión muscular, aceleración del ritmo cardíaco, respiración agitada y dolor de estómago, entre otros.

Una de las formas en que puedes ayudar a una persona con ansiedad es acompañándola a disminuirlos.
Por ejemplo, puedes partir de lo más básico, que es ofrecer un vaso de agua o alguna infusión que sirva para relajar.
Además, puedes ayudar a la persona con ansiedad ofreciendo tu guía y compañía para realizar ejercicios de respiración y estiramientos físicos.

Asimismo, otras formas de ayudar a una persona con ansiedad son invitándola a caminar al aire libre o a realizar una actividad que le guste y la distraiga momentáneamente.
Si con alguna de estas formas de ayudar logras que la persona regule un poco la ansiedad, podría ser la oportunidad de ir un paso más allá.
La presencia y la palabra: otras formas de ayudar a una persona con ansiedad.
Por diferentes motivos, la ansiedad puede provocar que las personas se aíslen y parezca que no quieren recibir ayuda.

Pero muchas veces no es así, y tender la mano puede ser una de las formas de ayudar a una persona con ansiedad.
Puede ser algo tan simple como decir “estoy aquí para lo que necesites”, lo que abra la posibilidad de brindar ayuda.
Es probable que rechace tu ofrecimiento, pero también puede ser que lo acepte.
Lo que viene puede ser difícil y es importante tener cuidado, ya que no se trata de ser insistente o enojarse si te rechazan; ambas podrían empeorar la situación.

Una de las formas para tratar de abrir conversación es señalando que has visto preocupada a esa persona y preguntar si le gustaría hablar.
Si la persona accede, lo más importante es escuchar: evita interrumpir y poner peros a lo que dice.
Por el contrario, como ya sabes que la ansiedad es un estado que todos podemos experimentar, debería ser más fácil ponerse en su lugar.
En otras palabras, una de las formas de ayudar es validando lo que siente esa persona.
En ningún caso es conveniente decirle que se calme, que está exagerando o que piense de otra manera.

También, una persona con ansiedad puede tener dificultad para identificar qué es lo que le provoca miedo o preocupación.
Por lo tanto, una de las formas de ayudar es teniendo paciencia y no presionar para que lo diga.
En ese sentido, una buena idea puede ser tomar lo que dice la persona y replantearlo para ver si le abre nuevas posibilidades.

Asimismo, si logran aproximarse al problema, otra de las formas de ayudar a una persona con ansiedad es buscando soluciones.
Sin embargo, es importante que no seas tú quien solucione el problema, sino que le brindes tu apoyo y la motives a que lo enfrente.
Ahí no termina: posteriormente, puedes seguir ofreciendo apoyo o preguntando si se ha sentido mejor.
Ten en cuenta:
Brindar apoyo y contención a una persona con ansiedad puede ser una de las formas para ayudar a que se sienta mejor y salga de la crisis momentánea.

Sin embargo, si la ansiedad es algo constante, y ves que afecta la vida cotidiana de esa persona, lo mejor es motivar y ayudar a buscar ayuda profesional.
Los trastornos de ansiedad deben ser diagnosticados y tratados por un profesional.
Entre las opciones de tratamiento se encuentra la terapia psicológica y el uso de medicamentos bajo supervisión médica.
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Los menores de 12 años no deben usarlo. No usar si eres alérgico a alguno de sus componentes. Tampoco debe usarse acompañado de bebidas alcohólicas. No lo combines con otras drogas y/o medicamentos con efecto sedante. Durante el embarazo o la lactancia, no debe usarse sin orientación médica.

