La importancia que tiene la saliva para la salud bucal se debe a sus funciones lubricantes, hidratantes, antimicrobianas, remineralizadoras en los dientes, y protectoras en las encías y la mucosa oral.
Los alimentos ricos en antioxidantes y con propiedades antiinflamatorias fortalecen las encías para prevenir o combatir enfermedades como la gingivitis y la periodontitis.