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La vaginitis es una infección que puede desarrollarse prácticamente en todas las etapas de la vida; factores como la higiene íntima, usar ropa interior sintética o los cambios hormonales pueden favorecer su desarrollo.
Lamentablemente, la vaginitis es una infección que puede desarrollarse casi en todas las etapas de la vida.
Si bien la mayoría de las causas que vamos a mostrarte pueden ser transversales a todas estas etapas, hay algunas que pueden ser más recurrentes en ciertos momentos.
Sigue leyendo y te contamos cuáles son para que puedas prevenir las que se puedan y buscar ayuda médica.
Vaginitis en etapas infantiles.
Dos factores que pueden influir en las etapas infantiles son la higiene y los hábitos de limpieza.
Estas no son las únicas causas, pero sin duda que pueden ser factores importantes.

En primer lugar, la higiene en la ducha.
Si tu hija comienza a bañarse sola, el aseo de la zona íntima puede ser un factor de riesgo para desarrollar vaginitis.
La limpieza exagerada o deficiente puede irritar y/o desequilibrar la flora de microorganismos y causar vaginitis.
La zona íntima solo se asea por la parte externa, pasando la mano suavemente con agua (y un poco de jabón neutro).
Asimismo, secarse bien después de la ducha es fundamental para evitar la acumulación de humedad, otro factor de riesgo para la vaginitis.

En segundo lugar, la limpieza de las niñas cuando defecan también puede ser un riesgo común para el desarrollo de vaginitis en etapas infantiles.
Hacerlo de atrás hacia adelante puede arrastrar microorganismos a la zona íntima y provocar esta infección.
Por lo tanto, enseñar y supervisar que la limpieza se realice desde adelante hacia atrás es fundamental para prevenir.

Por otro lado, el lavado de manos después de defecar y en todo momento también es fundamental para prevenir.
En ocasiones, las niñas llevan sus manos sucias a la zona íntima, lo que puede trasladar microorganismos y desarrollar vaginitis.
Avanzamos a la adolescencia.
Los factores anteriores también pueden afectar en las etapas adolescentes, pero se pueden sumar otros riesgos de desarrollar vaginitis.
Por ejemplo, el uso de anticonceptivos.

Usarlos sin indicación ni supervisión médica puede provocar alteraciones hormonales y producir vaginitis.
De la misma manera, la llegada de la menstruación puede provocar cambios hormonales y producir vaginitis.
Además, el mismo flujo puede crear un ambiente favorable para el desarrollo de microorganismos que pueden provocar vaginitis.
En general, se recomienda cambiar constantemente la protección -toallas, tampones u otros- y mantener una higiene adecuada.

Por otro lado, el uso de ropa interior de materiales sintéticos y el uso de ropa muy ajustada también puede influir en las etapas adolescentes.
Este tipo de prendas puede provocar que se acumule humedad y/o se irrite la zona íntima y producir vaginitis.

Además, el inicio de la vida sexual de las adolescentes también puede ser un factor de riesgo.
El uso de preservativo es fundamental para prevenir enfermedades de transmisión sexual que pueden provocar vaginitis.
Vaginitis en etapas de embarazo.

Además de todos los factores anteriores, en las etapas de embarazo también se puede producir vaginitis por los cambios hormonales.
Estos cambios hormonales -casi inevitables- pueden modificar la población de microorganismos y provocar riesgo de vaginitis.
Sin embargo, puede que no presentes síntomas y no te des cuenta que tienes vaginitis.
Por lo tanto, es fundamental el control médico periódico para prevenir o tratar esta enfermedad.
Avanzamos a la menopausia.

Durante etapas de menopausia, se puede desarrollar lo que se conoce como vaginitis atrófica.
En resumen, la vaginitis atrófica se puede producir por la disminución de los niveles de estrógenos.
Esto puede provocar que los tejidos internos de la vagina se adelgacen, se sequen y se inflamen.
También, la baja del nivel de estrógenos puede desequilibrar la flora de microorganismos y producir vaginitis.
Siempre con un médico, en todas las etapas.

El tratamiento de esta infección depende del tipo de vaginitis que se desarrolle y, en general, el tipo depende de la causa que la provoque.
Por lo tanto, el diagnóstico médico es fundamental para indicar el tratamiento adecuado.
Para cuidar tu salud o la de tu hija, es fundamental que evites los remedios caseros; acude siempre a un médico.
En general, los distintos tipos de tratamiento pueden considerar medicamentos de uso oral, cremas u óvulos intravaginales, entre otros.
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Este contenido tiene fines informativos; no reemplaza una consulta médica.

